Después de un tiempo sin escribir nada, hoy me he decidido a hacerlo. Y como de lo que se habla es de la crisis, pues de eso iba a escribir. Pero no puedo, no me sale. Porque sólo me sale ahora hablar de las apariencias.
Y es que las apariencias importan, y mucho. Sobre todo en un momento de crisis como el que vivimos y en un mundo competitivo como en el que estamos. Puedes ser el tio más trabajador del mundo, que si tu apariencia dice lo contrario, nadie creerá que trabajas. Puedes ser el tio menos machista del mundo, que si das otra imagen, vas listo.
Y pongo ejemplos que yo vivo. Me considero un currante, aunque a diferencia de mucha gente, admito que el curro es una necesidad, y que si pudiera vivir sin currar lo haría. Esto es algo que creo mucha gente piensa pero no se atreve a admitir, precisamente por las apariencias. Desde que tenía 13 años ayudé a mi padre en el negocio familiar. Los exámenes del COU y la selectividad los estudié en la tienda en el ratito que no iba nadie, de pie apoyado en el mostrador. Tras los estudios trabajé de muchas cosas, pero sobre todo de monitor de educación ambiental, donde recuerdo por ejemplo programas de 5 días en los que despertábamos como a las 7 de la mañana y terminabamos el dia como a las 2 ó las 3 de la madrugada siguiente, para volver a despertar a las 7. Y luego trabajé en una residencia donde me pagaban por trabajar de 8 a 3 de lunes a viernes, pero yo trabajaba en realidad sin horarios. Ahora trabajo en la universidad, hago mi tesis doctoral, estudio inglés y cuido por las tardes de mi hija de 4 meses mientras mi mujer prepara unos exámenes. Pero claro, para esto estoy en la universidad sólo por las mañanas, por las tardes ya digo que me voy a casa, aunque allí mientras mi hija duerme me pongo a estudiar ingles o estadistica. Pues bien, la imagen que doy es de "trabajar lo justito", y así me lo han expresado mis compañeras para mi sorpresa.
Y lo del machismo ya lo he comentado alguna vez. No me considero machista, sin embargo es la imagen que doy. Hay gente que me dice que no me fio de mi mujer, que la controlo, porque cuando hay que llevar a la niña al médico voy con ellas. Que eso es falta de confianza. No sé. Para mí es interés por mi hija sin más. Quizá si no lo hiciera se interpretaría como falta de implicación en el cuidado de la hija.
En definitiva, que aunque a uno lo que le debe importar es realmente sentirse bien con lo que hace, sí es cierto que a veces la imagen que se da cuenta, y puede llegar a determinar cosas importantes, como que te ofrezcan o no un trabajo o algo por el estilo.
viernes, 26 de febrero de 2010
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