viernes, 26 de febrero de 2010

Lo que se ve y lo que no se ve

Después de un tiempo sin escribir nada, hoy me he decidido a hacerlo. Y como de lo que se habla es de la crisis, pues de eso iba a escribir. Pero no puedo, no me sale. Porque sólo me sale ahora hablar de las apariencias.

Y es que las apariencias importan, y mucho. Sobre todo en un momento de crisis como el que vivimos y en un mundo competitivo como en el que estamos. Puedes ser el tio más trabajador del mundo, que si tu apariencia dice lo contrario, nadie creerá que trabajas. Puedes ser el tio menos machista del mundo, que si das otra imagen, vas listo.

Y pongo ejemplos que yo vivo. Me considero un currante, aunque a diferencia de mucha gente, admito que el curro es una necesidad, y que si pudiera vivir sin currar lo haría. Esto es algo que creo mucha gente piensa pero no se atreve a admitir, precisamente por las apariencias. Desde que tenía 13 años ayudé a mi padre en el negocio familiar. Los exámenes del COU y la selectividad los estudié en la tienda en el ratito que no iba nadie, de pie apoyado en el mostrador. Tras los estudios trabajé de muchas cosas, pero sobre todo de monitor de educación ambiental, donde recuerdo por ejemplo programas de 5 días en los que despertábamos como a las 7 de la mañana y terminabamos el dia como a las 2 ó las 3 de la madrugada siguiente, para volver a despertar a las 7. Y luego trabajé en una residencia donde me pagaban por trabajar de 8 a 3 de lunes a viernes, pero yo trabajaba en realidad sin horarios. Ahora trabajo en la universidad, hago mi tesis doctoral, estudio inglés y cuido por las tardes de mi hija de 4 meses mientras mi mujer prepara unos exámenes. Pero claro, para esto estoy en la universidad sólo por las mañanas, por las tardes ya digo que me voy a casa, aunque allí mientras mi hija duerme me pongo a estudiar ingles o estadistica. Pues bien, la imagen que doy es de "trabajar lo justito", y así me lo han expresado mis compañeras para mi sorpresa.

Y lo del machismo ya lo he comentado alguna vez. No me considero machista, sin embargo es la imagen que doy. Hay gente que me dice que no me fio de mi mujer, que la controlo, porque cuando hay que llevar a la niña al médico voy con ellas. Que eso es falta de confianza. No sé. Para mí es interés por mi hija sin más. Quizá si no lo hiciera se interpretaría como falta de implicación en el cuidado de la hija.

En definitiva, que aunque a uno lo que le debe importar es realmente sentirse bien con lo que hace, sí es cierto que a veces la imagen que se da cuenta, y puede llegar a determinar cosas importantes, como que te ofrezcan o no un trabajo o algo por el estilo.

martes, 9 de febrero de 2010

De energía nuclear, cementerios y bombas

Lo cierto es que no tengo ni idea de como abordar, sin extenderme más de lo que una persona normal es capaz de leer sin aburrirse, este tema que a mí me genera tantas ideas y dudas. Pero lo intentaré.

La cuestión es que en los últimos días no paran de hablarnos en los medios de todo lo relacionado con "lo nuclear". Primero por la cuestión del cementerio nuclear (ahora se llama almacén temporal, con una temporalidad de unos 120 años) y su ubicación. Y desde hace un par de días con los planes del presidente iraní. Quizá sean temas distintos, pero también quizá estén relacionados.

En cuanto a lo del cementerio la verdad es que es gracioso. O no, según se mire. Sin entrar a valorar cómo el gobierno ha hecho las cosas, que eso ya lo hacen las tertulias de radio, es curioso cómo nadie, absolutamente nadie, quiere en su pueblo o cerca algo de esto. Pero eso sí, todos queremos tener una buena conexión eléctrica a la que cada año se le enchufa algo nuevo. Cuando yo niño era sólo la tele (en blanco y negro claro) y una bombilla. Ahora es la tele, la calefacción, el horno, la vitro, el termo del agua y un montón de apartejos pequeños que poquito a poco hacen un montón de gasto. Entonces, ¿en qué quedamos?. Porque la otra opción es plantas de ciclo combinado y a quemar carbón y a liberar CO2, y eso tampoco. O poner megamolinos de esos de energía eólica, pero tampoco que se carga el paisaje y mata a las aves migratorias. A mí esto me suena a que no sabemos qué carajo queremos, y que opinamos sin tener toda la información que hay que tener (que quizá el problema es que no nos la dan, pero ese es otro tema)

Yo cada vez estoy más convencido que para terminar con el problema energético la mejor opción es volver para atrás paulatinamente. Propongo para este año reducir el número de coches. Uno o dos aparcados por calle (dependiendo de su longitud) como cuando yo jugaba a la pelota en la calle no hace muchos años. Y en verano retirar los aires acondicionados y volver a hace unos 25 años nada más, que sólo lo había en las oficinas bancarias y en el corte inglés. Quizá así no necesitaramos tantos almacenes de larga temporada para morralla radiactiva.

Y mientras no sabemos qué hacer con nuestra propia porqueria nuclear porque queremos cada vez más energía, nos echamos las manos a la cabeza porque un país que quiere desarrollarse, en el que no tienen tantas vitros ni tantos aires acondicionados ni tantos aparatos eléctricos en los hospitales, planea construir varias centrales nucleares. Ese país es Irán, y medio mundo quiere que se le sancione, bloquee y veremos a ver si no se le invade. Y me pregunto por qué España, Francia o USA tienen derecho a tener centrales nucleares e Irán no. A ver si alguien me lo explica. ¿Porque son peligrosos? ¿Para quién? puede que para nosotros, pero también puede que llos vean que nosotros y nuestro uranio enriquecido son peligrosos para ellos, y no dicen nada de sancionarnos. ¿Os imaginais que un presidente de país occidental dijera que planea la construcción de una central nuclear para obtener energia eléctrica y el resto del mundo se le tirara encima? Eso no ocurre verdad? ¿O es que no interesa el desarrollo social e industrial, y por tanto económico, de determinados países?

Seré un burro, pero cada vez entiendo más a los afganos, iraquíes o iraníes, entiendo que odien a los países occidentales, porque hay que reconocer que los tenemos asfixiados. Eso sí, de manera preventiva y por la seguridad del mundo. Porque nosotros no somos peligrosos.